Historia

El Gobierno Regional de Amazonas ha conocido La Jalca Grande, “El Capital Folklórica de Amazona.” La región tiene miles de años de historia. La Jalca ha sido habitada desde la prehistoria. Hay dibujos antiguos en las cuevas y sobre los cerros cercanos.

 

La Jalca ha sido una ciudad muy importante en esta región desde hace siglos.

 

Desde el inicio La Jalca era una comunidad agrícola. En sus tierras fértiles crecen bastantes tipos de platas alimenticias. La Jalca tiene una variedad de platos típicos que no se puede encontrar afuera de ésta zona. Hoy día, más del 90 por ciento de la gente trabaja la tierra, usando los métodos, herramientas y conocimientos heredados de sus antepasados.

 

Los Jalquinos (como se conoce a los lugareños) conocen muchos cuentos, leyendas y mitos importantes de la historia de ésta región. Recientemente, el autor y profesor Napoleón Culqui Valdez ha escribido mucho de los cuentos más famosos. Pero, si quiere oír un cuento bonito, solo hay que pedir a un jalquino.

 

Chachapoyas

La Jalca, o Salsac durante el época prehispánico, era un parte del imperio Chachapoyano. El imperio de los Chachapoyas u “Hombres de las Nubes,” cubría un área que hoy incluye los departamentos de San Martin, Amazonas y La Libertad. Aún no conocemos mucho sobre la gente, los arqueólogos creen que la civilización era muy sofisticada. Los Chachapoyas eran agricultores, artesanías y guerreros fieros. Su imperio duró desde 800 a 1470 A.D.

 

Todavía la vida de La Jalca tiene influencias de los Chachapoyas – el vestido, comida, música, nombres y pocas palabras.

 

Vivían en casas redondas – una forma santa a la gente antigua. Los fundaciones era de piedra con techos cónicos de paja. Puede ver un rehacimiento cerca del río toche. Y en el sitio arqueológico de Óllape, 30 minutos por píe de la plaza, hay ruinas increíbles.

 

Una poca distancia de La Jalca se encuentra la fortaleza Kuelap. Es uno de los sitios arqueológico más importante – y más grande – en todo Perú. Se refieren, “El Machu Picchu del Norte,” este sitio es más grande las ruinas de Cuzco, pero recibiera pocos visitantes

 

Incas

 

En el siglo XV, el Inca Túpac Yupanqui aumentó el imperio Inca al norte. La guerra contra los Chachapoyas duró años. Después de la conquista, los guerreros Chachapoyanos seguían pelear los líderes Incas.

 

Los Incas tenían influencia. Se puede observar los estructuras cuadradas de las Incas en Keulap alado de las casas redondas. Poca gente en La Jalca todavía habla el quechua, el idioma oficial de los Incas.

 

Españoles

 

La época Inca era coto. El conquistador Alonso de Alvarado llegó en la región más o menos 60 años después los Incas. En el año 1532, los españoles fun

daron la cuidad.

 

Los primeros españoles construyeron la iglesia famosa, la Señora de las Mercedes, y la torre, cual todavía están en la Plaza de Armas. En el barrio San Roque,

 

los españoles también construyeron una capilla y cementerio en la cima de un cerro mirando el río toche abajo.

 

La Jalca en el primero era el capital de esta región, se llama San Juan de La Frontera de Chachapoyas. Después el capital movió a Levanto y en el último a la ubicación corriente.

 

Época corriente

 

En el año 1932 el gobierno regional construyó la carretera desde Chachapoyas a Leimebamba alado del río Utcumbamba. Este abrió más comercio desde La Jalca y la región. Pero con su ubicación en la cordillera, La Jalca seguía siendo aislada. En el año 1972 empezó un proyecto construir la carretera a Ubilón. Este proyecto duró seis años. Pero después este fecha, La Jalca ha tenido acceso regular para tráfico vehículo.

 

En el año 1995, la gente construyó un museo en el barrio de San Roque con apoyo de la iglesia católica y el Fundo Peruano-Italiano.

 

En 1998 el gobierno regional, dio a La Jalca la designación oficial del “Capital Folklórica de Amazonas.”

Danzas tipicas

La Jalca tiene un cientos de danzas típicas, cada una sido única. Pero, posible, el más famoso es el Danza del Oso.

 

Según historia, esta danza se origina en la peregrinación del patrón San Pedro de Shocol hacia La Jalca con motivo del “Encuentro Cultural Colonial” convocado por Toribio Alfonso de Mogrovejo; representa a la caza de un oso.

 

Ejecutan la danza 07 artistas y 02 músicos:

 

Uno personifica a un oso matrero y oculto con un cuero de yanapuma, con la cara pintada es el actor principal de la danza.

 

  • Dos personas vestidas con ropajes de lana negra, bincha roja ceñida a la cabeza y con los rostros pintados de negro a los cuales se los denomina pumeros, simulan dar caza al oso. Uno lleva un fusil de madera y el otro el fiambre (picante de carne) atado en un paño de manos; llevan además como rastreadores sus perros que son carachupas (armadillo) o tejones disecados. Avanzan dando voces, entre otras frases: ¡chuá! ¡chuá! ¡chuá!…

 

  • Dos artistas llamados comerciantes, vestidos con pantalón, camisa y gorro de color verde, también con a la cara pintada participan en la danza; uno lleva una petaca pequeña de lluipij, atado con una faja con la cual la carga, el otro lleva cortes de tela y una vara de madera que representa un metro, con pañuelos de bolsillo en la mano van marcando los compases musicales.

 

  • Dos personajes varones vestidos con ropas femeninas, con un pañuelo de cabeza ocultaran sus rostros semipintados y sobre el cual llevan sombrero de paja, completan el equipo de danzarines y hacen pareja con las munchas durante la danza; a estos de les conoce como payas.

 

Durante la ejecución de la danza, los danzarines hacen participar al público asistente ofreciéndoles vender manteca de culebra, pedazos de tela y otros, todo esto imitando el tono de voz de los naturales de Moyabamba, por ello se les llama munchas.

 

Este hecho también manifiesta el vínculo comercial que existía desde antaño entre el pueblo de La Jalca, el pueblo de Shocol y el oriente peruano.

 

Los músicos también están ataviados con ropa típica y llevan sombrero de paño, camisas rayadas de tocuyo, pantalón de lana color negro, llanques y sobre van puestos un poncho colorado que tiran sobre el hombro y tañen tinyas o cajas confeccionadas con madera de ishpingo y pellejo de perro o gato; además el uno sopla la sarta o antara y el otro le hace el dúo con un machero.

 

La danza se ejecuta durante varios días en la casa de los mayordomos; el día central que es el 25 de Junio (debiendo ser el 29), los danzarines conducen un árbol de ishpingo al que colocan en una de las calles adyacentes a la plaza de armas (antes era al centro) y aquí escenifican al acto de caza que los pumerps dan al oso mientras los munchas acompañan haciendo marcando pasos y coreografías.

 

Una vez muerto el oso, las payas trasladan al yanapuma que aparenta estar atado de patas y manos a un palo del cual cargan sobre sus hombros, luego los pumeros simulan pishtar al oso y ofrecen la manteca al público asistente.

 

La fiesta termina con el lavado del cuero que se hace en al laguna de pumarmacuna en el barrio del Toche, donde participan además de las invenciones los mayordomos y esperan el próximo año para ver de nuevo al oso.

Musica

Tan antigua como las mismas generaciones es la música que está muy vinculada a la danza. Nuestros antepasados también supieron cultivarla y muchos de los géneros y tonalidades se siguen conservando hasta la actualidad y existen personas que pueden tañer muy bien los instrumentos musicales ancestrales.

 

La música desde un principio fue pentafónica o pentatónica, vale decir, que en las melodías se combinan sólo cinco notas: RE, FA, SOL, LA, DO. Ésta además de ser tan sencilla no es común.

 

En muy rica en sus versos y tonalidad; se cuentan historias y hazañas pasadas, temas de enamoramiento, decepción y acciones bélicas, así como composiciones vinculadas a las labores agrícolas y pastoriles, alabanzas y loores tanto a sus ancestros como a sus dioses y sanos.

 

Los tañedores son personas diestras para dar música en cualquier ocasión, ellos dicen que para ser músico se nace o se hereda del padre en la sangre, a mi parecer además de talento se necesita constancia y dedicación para aprenderla.

 

El cronista mestizo Inca Gracilazo de la Vega, mostrando su admiración por este arte decía:

 

Cada canción tenía su tonada por sí, y no podían decir dos canciones diferentes por una tonada; esto era porque el galán enamorado, dando música de noche con su flauta por la tonada que tenía, decía a la dama y a todo el mundo el contento o descontento de su ánimo, conforme al favor o disfavor que se le hacía; y si se dijeran dos caantares diferentes por una tonada, no se supiera cual dellos era el que quería decir el galán. De manera, que se puede decir, que hablaba por la flauta.

Artesanía

 

Se encuentra en La Jalca una grande variedad de textiles que muestran la técnica impresionante de los jalquinos. La tradición es tan importante como los productos.

 

El Tejido

Arman estos telares en la parte de afuera en las puertas de sus casas o en sus patios, la sujetan al pilar, a un árbol u otro lugar adecuado, on una cuerda llamada ahuana huasca y la cintura con otra plana y ancha llamada aparcuna o aparina y colocan además de la duba o socoto, la sahuanchana y als illahuas que dependiendo de la albor que van a tejer pueden ser hasta doce, para ello seleccionan y escogen bien los hilos y sus colores.

 

Luego comienzan el tejido colocando al centro d3e los hilos verticales que han organizado al momento de urdir, hilos hrizontales que la denominan trama y en algunas eces son de menor calidad que los otros hilos; apretando y tupiendo el tijedio con un madero tallado adecuadamente y bien pulido que llamn cullua y la maniobran a dos manos; mantienen el ancho uniforme del tejido sujetando por los extremos con una especie de pinzas que presionan a un palillo que va debajo del tejido que llaman timbilla.

 

Cada vez que dejan de tejer, arrollan sus telares y las guardan y cuando retoman la ocupación haven lo mismo con la aparcuna y la ahuanahuasca; tejen paradas o sentadas sobre un banco de madera, golpeando el tejido a dos manos para que salga más tupido y resistente.

 

Así hacen los tejidos, llanos y sencillos o labrados con labores, colores y figuras; bastos, ricos y preciosos. Como sale el corte del telar se confecciona las prendas y se la visten, sin que le hagan otro beneficio (sólo a los ponchos los escarchan con cardos), ni aún lavarla, por no haberlo menester, ya que se prepara la lana sin aceite ni grasa.

Comidas

Utilizando recursos y productos propios de la zona, las jalquinas son expertas en el preparado de comidas, lo cual demuestran especialmente de fiesta o las celebraciones rituales que existen durante el año.

Ropa

La ropa tradicional de La Jalca proviene de tiempos pasados. La tradición todavía vive. La vestimenta típica incluye:

 

 

 

Para mujeres:

  • Un pañuelo – rosado para las señoritas y blanco para las mujeres
  • Un chal negro de lana de oveja
  • Suéter de lana
  • Una falda negra de lana
  • Llanques

 

Hombres:

  • Sombrero o gorra
  • Un poncho de lana de oveja, color: rojo oscuro
  • Camiseta rayada
  • Pantalones negros de lana
  • Llanques